Dividiendo, multiplicas! De pocas papas mucho gusto!

Jesús llamó a sus discípulos y les dijo:
—Siento compasión de esta gente porque ya llevan tres días conmigo y no tienen nada que comer. No quiero despedirlos sin comer, no sea que se desmayen por el camino.
Los discípulos objetaron:
—¿Dónde podríamos conseguir en este lugar despoblado suficiente pan para dar de comer a toda esta multitud?
—¿Cuántos panes tienen? —les preguntó Jesús.
—Siete, y unos pocos pescaditos.
Luego mandó que la gente se sentara en el suelo. Tomando los siete panes y los pescados, dio gracias, los partió y se los fue dando a los discípulos. Éstos, a su vez, los distribuyeron a la gente. Todos comieron hasta quedar satisfechos. Después los discípulos recogieron siete cestas llenas de pedazos que sobraron. Los que comieron eran cuatro mil hombres, sin contar a las mujeres y a los niños. Después de despedir a la gente, subió Jesús a la barca y se fue a la región de Magadán.
Mateo 15: 32-35 (NVI)



Hace un tiempo le enseñaban a nuestros sobrinos en su tarea de matemáticas, yo escuchaba pasivamente la lección, y de repente tuve una revelación de aquellas que me hubiese gustado tener en el colegio: entendí la ley de la reciprocidad en los fraccionarios!

Lo divertido fue que entendí que si quería dividir un fraccionario por un numero real, simplemente era igual que multiplicarlo convirtiendo el numero real en una fracción también. 

Si tengo 2/3 de pastel y quiero dividirlo entre 4 amigos:





Si ven en ambos casos siempre el cuatro se pone por debajo de la pequeña fracción, y además queda evidente una realidad: si multiplico, divido y viceversa. Si tengo un pastel y lo divido multiplico sus pedazos y puedo compartir. Si comparto logro multiplicar lo que en principio era una única cosa: un pastel.

Y por otro lado se muestra que el número entero, real el 4 debe ponerse por debajo de la fracción para que la ecuación funcione! Se humilla por decirlo así para servir de divisor, de multiplicador, como quiera que lo veamos y voilà, tenemos muchos trozos de delicioso pastel de chocolate. Nuestro Señor Jesús bendijo y repartió junto a sus apóstoles los panes y los peces, sirviéndoles a todos.


Muchas veces en situaciones complicadas, cuando no tenemos sino un par de papas, una cebolla y quizás una salchicha, la mejor opción es compartir eso poco para ver como se multiplica ante los ojos de nuestros invitados.




HASHBROWNS* CROCANTES CON SALCHICHA Y CEBOLLA

*Los hashbrown son una preparación a base de papa sofrita sobre una sartén, y suelen comerse al desayuno. 

Hay papas de muchos tipos pero para efectos de la simplicidad digamos que hay papas duras y papas blandas (éstas últimas con mayor cantidad de almidón y tendencia a ser mas dulces).

Para esta receta usaremos de las blandas.

El secreto está en hacer que las papas se multipliquen y su volumen aumente. Para eso las rallaremos en un rallador convencional.

La cebolla también la rallaremos pero mas finamente, o incluso puede picarse en julianas muy delgadas.

Las salchichas también la picaremos en brunoise (picado fino en cuadritos de 3mm o menos). Ojalá sea una salchicha de sabor ranchero, ahumado para darle un toque mas sabroso a la preparación.


INGREDIENTES

-3 cucharadas de aceite de oliva, canola o de maíz.
-1 libra de papás del tipo blando, de las que se cocinan más rápido. 

Peladas y ralladas por el lado de rallado grueso

-1 cebolla blanca mediana en brunoise
-2 salchichas picadas en brunoise
-Sal y pimienta al gusto.

Se necesita una sartén grande, y cocinar a fuego medio. Si se tiene demasiado calor se quemarán y quedarán crudas, si tiene muy poco, absorberán todo el aceite y quedarán blanditas y no crujientes.

Se saltea la salchicha en el aceite caliente, luego se agrega la cebolla y se dora hasta tener un color dorado cristalino. Se retira para no dejar quemar.

Las papas ralladas se deben escurrir apretándolas con una toalla de papel o con un exprimidor de papas. Pero la toalla de papel y buena fuerza estará bien. La idea es sacar el exceso de humedad que puede hacer que las papas no se friten crujientes y se cocinen al vapor!

Se une la cebolla y la salchicha a la papa, armando sobre el sartén caliente, pequeñas montañas que se presionan sobre el sartén y se dejan entre 6 u 8 minutos por cada lado para que doren bien. Seis es el ideal. Si se queman antes es que el fuego está muy alto. 

Se le pone una pizca de sal y pimienta al gusto encima. Y listo! Saldrán muchas tortillitas para comer con un buen cafe al desayuno o para compartir en la tarde con la familia.

Haga las variaciones que se le ocurran, lo importante será lograr dividir para multiplicar y compartir con todos.

Bendiciones!

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