A un paso de ser demasiado picante...


Demasiadas cosas en el mundo tienden a ser demasiado...


Demasiado interesantes, aburridas, apasionadas, tentadoras. Demasiado ruidosas, demasiado quedas, angustiantes o demasiado "poco saludables"...


En un mundo de constante bombardeo de información, desinformación y quizas demasiado de todo y de nada, vemos que la vida se enfrenta a momentos en que esos DEMASIADOS, se tornan obsesiones, peligros, enfermedades, frustraciones o sencillamente vacíos en el corazón.

DEMASIADO que arden, pican como cuando en esta receta se nos va la mano en jengibre.
A mi madre le pasó cuando le dí las instrucciones de la sopa y creyó que ponerle más jengibre la haría más sabrosa y lo que obtuvo fue una sopa que si sabía rico, pero que generaba una sensación demasiado picante como para realmente poder saborearla.

Le salieron lágrimas mientras la probaba, pero me decía que estaba muy rica. En definitiva se la tomó toda, pero aprendió la lección.

Muchas veces cuando entramos en ese mundo deseoso de obtener cosas, fama, dinero, salud, el cuerpo perfecto, etc, solo estamos entrando en el espacio en el que creemos que nada es suficiente y termina saturando nuestra vida con falsas expectativas y grandes frustraciones.

Cada segundo de la vida es un ingrediente más para nuestra vida. Y cada cucharada llena de sopa picante nos sirve para saber cómo prepararla mejor la proxima vez. Sin que nos lastime o lastime a otros.

Eso es aprender a vivir, a reparar errores, y a aprender de ellos...

Espero que esta sopa sea deliciosa para ustedes, y por favor, no le pongan mucho jengibre...

INGREDIENTES:

10 zanahorias medianas
1 cebolla cabezona blanca mediana
1 trozo de jengibre rallado (un centimetro)
2 dientes de ajo
2 cucharadas de harina
1 pizca de nuez moscada
4 tazas de agua (puede ser caldo de pollo)
1 cucharadita de azúcar morena
1 rama de albahaca
Sal, pimienta al gusto
1 cucharada de mantequilla
Aceite de oliva

PREPARACION:

Se sofríen en aceite de oliva: el ajo, la cebolla picada, el jengibre y la zanahoria cortada en cubos pequenos, se pone la harina y se deja dorar.

Se ponen las tazas de agua (si no se usa caldo de pollo pueden usar un cubito de caldo opcional), se agrega el azúcar, sal, pimienta, y la nuez moscada

Se deja hervir hasta que la zanahoria este blanda.

Se retira del fuego y se deja tibiar un poco, Para pasarla por una licuadora.

OJO: Licuar con cuidado porque los líquidos calientes se expanden al licuarlos y pueden quemarse...

Se regresa el licuado a la olla, se pone la mantequilla y a fuego medio se deja hervir una vez mas un par de minutos.

Rectifiquen la sal.

Justo antes de servir se agrega la albahaca fresca finamente picada.

Se puede poner un poco de parmesano encima o crema de leche en cada plato.

Buen provecho!

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